No sabemos si a vosotros os pasa lo mismo, pero nosotros siempre hemos tenido mucha fijación con las cabinas de fotomatón.
Aunque al final solo las utilizamos para hacernos las fotos nuevas del carnet de identidad, los fotomatones nos sugieren una especie de fantasía.
¿Quién no se ha divertido haciendo muecas con sus amigos o dándose besos con su pareja en la banqueta regulable? Si no, seguro que al menos has visto alguna peli en la que los protagonistas se lo pasan genial haciéndolo.
Con las tiras fotomatón, queríamos retomar el formato lúdico del fotomatón pero con fotos nuestras ¡Y sin tener que desplazarnos!